Alguna vez, solo tres centímetros de distancia de un alambre significaron la vida o a muerte, pero una curva de apariencia fácil, se convirtió en fatal, privándonos de su presencia para siempre . Cordial, alegre y talentoso Nasif se convirtió en leyenda.
Ya en la primera etapa de aquel Gran Premio de 1973, que unía La Rioja con Concepción, una enorme tristeza nos invadió cuando la tremenda conjunción de árbol y curva se llevó para siempre a Humberto Antonio Pasciuli, justamente cuando el marplatense comenzaba a mostrar sus virtudes como piloto de Turismo Carretera.
Luego, en Aimogasta, La Rioja, un 21 de octubre de 1973, mientras se disputaba la segunda etapa que ganaba cómodamente el tucumano, el destino quiso que una curva torciera para siempre la historia y acabara con la vida de este gran piloto y mejor persona.
Ha pasado medio siglo…Salve Nasif…Campeón Post Morten del Turismo Carretera.
Comisión Directiva
Asociación Corredotes Turismo Carretera
21 octubre 2023