Todavía sigue ostentando el mayor logro del automovilismo argentino. Aún permanece como el máximo campeón del Turismo Carretera con esos nueve campeonatos, que siguen siendo la envidia de cualquier piloto.
Juan Gálvez logró romper la barrera del tiempo. Después de 54 años se mantiene como ídolo indiscutido. Sin importar la marca ni el fanatismo, supo construir con talento una imagen que se convirtió en símbolo del deporte nacional.
Fue y seguirá siendo un emblema, un ejemplo y una inspiración para quienes se aventuraron a un deporte de riesgo, tan pasional como profesional. Gálvez es Turismo Carretera, pero también es sinónimo de dedicación, trabajo y capacidad.
Aquel 14 de diciembre de 1941 tal vez ni pasó por su mente que escribiría las primeras líneas de una rica historia al debutar en las 1000 millas del Automóvil Club de Avellaneda. Y probablemente, tampoco lo pensó cuando ganó por primera vez, el 22 de febrero de 1949.
Sin embargo, fue escalando peldaño a peldaño en una escalera que lo llevó a lo más alto en la década del 50. Y es que entre 1949 y 1960, Gálvez rubricó su nombre con 9 campeonatos (1949, 1950, 1951, 1952, 1955, 1956, 1957, 1958 y 1960).
Trece años en el automovilismo le bastaron para competir en 145 carreras y alcanzar 56 triunfos. El último fue en la IV Vuelta de Laboulaye de 1962, un año antes de aquel recordado incidente en Olavarría que le arrebató la vida a los 47 años para darle paso a la inmortalidad. Aquel 3 de marzo que se convirtió en un trágico día y que quedó marcado en el calendario de cada fanático. Y es que esa es la fecha en la que el Turismo Carretera homenajea a su máximo campeón: Juan Gálvez.
Porque a pesar de tenerlo presente cada día con su nombre enalteciendo nuestra institución y de acompañarnos con una estatua que nos recibe con una sonrisa en Bogotá 166, la Asociación Corredores Turismo Carretera cree oportuno homenajearlo con el mejor de los recuerdos y el cariño de siempre.