Como no podía ser de otra manera, teniendo en cuenta especialmente el clima y las expectativas con que todo Juárez esperaba esta última carrera, cientos de juarenses se agolparon frente al Palacio Municipal para recibir al flamante campeón argentino del TC Mouras.
Pasadas las 21.00 y subido a lo más alto del autobomba de los Bomberos de la ciudad, Juan José Ebarlín ingresaba a su Benito Juárez natal, donde una larga caravana lo escoltó por la calles locales al ruido de las bocinas, mientras un grupo más numeroso aún lo esperaba frente al Palacio Municipal para recibirlo al grito de dale campeón, dale campeón…
Momento de muchísima emoción porque nadie quería perderse este momento, al menos de darle una palmada a nuestro campeón o acariciar esa hermoso copa que no hacía más que coronar una brillante temporada.
El recibimiento del Intendente, la acostumbrada y gentil atención para los medios locales, la charla micrófono en manos con la gente, las fotos y esa incursión entre el público en su despedida, para seguir con la caravana, lo pinta tal cual es, una excelente persona y un agradecido del apoyo que recibió permanentemente de su gente. ¡Salud Campeón!

Como no podía ser de otra manera, teniendo en cuenta especialmente el clima y las expectativas con que todo Juárez esperaba esta última carrera, cientos de juarenses se agolparon frente al Palacio Municipal para recibir al flamante campeón argentino del TC Mouras.
Pasadas las 21.00 y subido a lo más alto del autobomba de los Bomberos de la ciudad, Juan José Ebarlín ingresaba a su Benito Juárez natal, donde una larga caravana lo escoltó por la calles locales al ruido de las bocinas, mientras un grupo más numeroso aún lo esperaba frente al Palacio Municipal para recibirlo al grito de dale campeón, dale campeón…
Momento de muchísima emoción porque nadie quería perderse este momento, al menos de darle una palmada a nuestro campeón o acariciar esa hermoso copa que no hacía más que coronar una brillante temporada.
El recibimiento del Intendente, la acostumbrada y gentil atención para los medios locales, la charla micrófono en manos con la gente, las fotos y esa incursión entre el público en su despedida, para seguir con la caravana, lo pinta tal cual es, una excelente persona y un agradecido del apoyo que recibió permanentemente de su gente. ¡Salud Campeón!



