Fue en una curva simple, discreta, un cambio que no entra, sobreviene el despiste y el paso inmediato a la inmortalidad de un grande, un distinto.
Juan Galvez encontró la muerte manejando un auto de carrera, dándole rienda suelta a su pasión y su partida lo convirtió rápidamente en leyenda. Callan los motores, ha muerto Juan…rezaba como único título el principal medio deportivo de entonces y realmente ha sido así, el final de una vida que se apagó después de tanta pasión y adoración.
Galvez, fue el único piloto que ganó 9 campeonatos en el TC, el mismo que generó una entidad para agrupar a los pilotos y el mismo que un día partió dejando un vacío imposible, cruel.
La Comisión Directiva de la ACTC, recuerda a Juan Galvez en el día del aniversario de su deceso, pero en realidad, está presente siempre… todos los días, como un ejemplo evidente de alguien que vivió con pasión y se fue de la misma manera..
El pasado domingo 1 de marzo, en el Recinto de Los Notables, en el cementerio de la Chacarita, como todos los años, junto a su hijo Ricardo, amigos y allegados le rindieron el merecido homenaje .
Comisión Directiva
ACTC